La catarata es la pérdida de trasparencia del cristalino. El cristalino es una lente transparente que tenemos detrás de la pupila y que nos sirve para enfocar nítidamente los objetos. Por una serie de circunstancias, enfermedades o, más frecuentemente debido al paso de los años, el cristalino puede ir perdiendo su natural transparencia y convertirse en una lente opaca.

Por tanto una catarata será más o menos avanzada dependiendo de si la disminución de transparencia es mayor o menor. Cuanto mayor es la pérdida de transparencia del cristalino (o más avanzada es la catarata) mayor será la disminución de visión.

Las cataratas son la principal causa de ceguera a escala mundial.

Son curables con un procedimiento sencillo y seguro.

Existen diferentes tipos de cataratas, pero la más común es la catarata senil. El cristalino se vuelve opaco con el tiempo. Se ha relacionado también la formación de cataratas con la exposición a radiación ultravioleta (luz solar).

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Catarata

Las cataratas se manifiestan normalmente por una lenta y progresiva disminución de visión, como si se viera a través de un velo, y que no mejora al cambiar de gafas.

Esta disminución de visión suele ser más acusada en ciertos ambientes de luminosidad, por ejemplo en la oscuridad y con focos de luz o con el sol de frente. Además se pierde la tonalidad de los colores.

Las cataratas no producen ardor, lagrimeo, ni dolor de cabeza.

¿CÓMO DISMINUYE LA VISIÓN?

El cristalino es una lente situada dentro del ojo que en condiciones normales debe ser transparente. Su función es la de cambiar el enfoque del ojo para objetos lejanos y cercanos.

Cuando el cristalino pierde su transparencia impide que la luz proveniente de los objetos se enfoque adecuadamente sobre la retina.  Al ocurrir esto, disminuye la calidad y cantidad de visión.

¿CUÁNDO APARECEN?

Las cataratas son una parte normal del envejecimiento.  Cuanto mayor es la persona, mayor es la probabilidad de aparición y progresión de las cataratas.  Sin embargo hay ocasiones en que las cataratas aparecen en edades más precoces, sobre todo en personas que padecen determinadas enfermedades como la diabetes, inflamaciones intraoculares o alta miopía, entre otras.

También pueden aparecer cataratas tras un traumatismo ocular o en algunas familias predispuestas.  La mayoría de las personas que tienen cataratas, las tienen en los dos ojos.  Sin embargo, uno de los ojos puede estar peor que el otro.

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Un simple examen oftalmológico permite el diagnóstico.

¿EN QUÉ CONSISTE LA CIRUGÍA?

El tratamiento de las cataratas es quirúrgico. La operación de cataratas consiste en la extracción del cristalino que está opacificado y su sustitución por una lente artificial que se coloca en el mismo sitio que el cristalino original (lente intraocular), restaurando la visión que se había perdido a consecuencia de las cataratas.

Hoy en día el procedimiento ideal en la mayoría de los casos es la FACOEMULSIFICACIÓN.  Este procedimiento permite la extracción del cristalino a través de una incisión pequeña.  La facoemulsificación utiliza una sonda de ultrasonido o láser para fraccionar mecánicamente el cristalino y luego aspirarlo.

Finalmente se implanta un lente intraocular que reemplaza al cristalino. En la mayoría de los casos no se requiere sutura ya que la incisión es lo suficientemente pequeña para sellarse por sí sola.

La facoemulsificación se realiza normalmente con anestesia tópica (gotas de anestésico) o locorregional.  El paciente está despierto durante el procedimiento pero con sus ojos anestesiados.  Sin necesidad de hospitalización, salvo en casos especiales.

¿CUÁNDO SE OPERA?

La decisión de operarse de cataratas corresponde al PACIENTE.  Lo primero que tenemos que saber es si la pérdida de visión es debida a las cataratas, ya que no toda disminución de la visión en una persona de edad avanzada está producida por cataratas.  Por ello el diagnóstico correcto por un oftalmólogo es lo prioritario.

Una vez que el diagnóstico es seguro debemos plantearnos si la pérdida de visión producida por la catarata afecta la calidad de vida de la persona, y le impide realizar actividades normales.  En este caso debe plantearse la realización de una intervención quirúrgica.

¿QUÉ HAY QUE HACER DESPUÉS DE LA CIRUGÍA?

Es importante no tocar el ojo y no frotarse.  Es normal que se presente una ligera molestia en los ojos el mismo día de la cirugía (similar a tener una pestaña dentro del ojo).  Generalmente la visión será borrosa durante los primeros días.

Es de gran importancia aplicar los medicamentos que sean indicados, generalmente gotas oftálmicas.